Toda historia siempre tiene un principio, y cuando se está atrapado en un bosque infinito de árboles sombríos, terroríficos y oscuros, cualquier ápice de luz y claridad que logre pasar entre tal densidad de ramas, es bien recibida.
Un día como otro cualquiera rodeado de ruido, encontré por casualidad un libro que habían tirado a la basura, junto con otras cajas de documentos, carpetas y archivadores. Ese libro era La isla del tesoro, la típica historia de aventuras de piratas, tesoros, islas... Era un libro que siempre había querido leer pero que como otros muchos, van quedando pendientes en una lista infinita.
Sin saberlo, ese libro iba a devolverme el poder volver a leer después de muchos años, no sin esfuerzo para dejar al margen tanto ruido. Así pues, aquí comienza esta historia.
Además de lo ya comentado, este es un libro de lectura ágil, desde las primeras páginas ya te sumerges en esos ambientes tan bien descritos y te vistes con las ropas típicas de taberneros, piratas y demás personajes que comienzan a salir. Aún escucho el sonido de las olas al llegar a la orilla de esa playa y ese crujido de hojas secas al pisarlas, mientras se camina hacia el interior de la isla.
La trama tiene varios giros a lo largo de los capítulos que no te dejan indiferente, con un final que cierra de forma muy buena todo el transcurso del libro.
⭐ ¿Lo recomiendo?: Sí, es una lectura de aventuras muy recomendable.
🔎 Rastro abierto: Tiene adaptación cinematográfica de dibujos, El planeta del tesoro.
Rastro en la niebla 📚
