El libro trata sobre la aparición de fenómenos, concretamente el Diablo, ante los ojos de la pequeña Marina, la protagonista del libro.
La mirada inocente e infantil de una niña hace que cosas terroríficas parezcan seductoras, mientras el Diablo se aparece, ella lee libros prohibidos en la habitación de su hermana.
Es una lectura corta con mezcla de prosa burlona que a la vez te engancha, sí es verdad que necesitas poner tu atención total en el libro ya que de lo contrario, es muy sencillo que pierdas el hilo y tengas que volver a releer párrafos anteriores.
⭐ ¿Lo recomiendo?: Depende, es un libro que realmente nunca habría leído de no haber salido votado en uno de los clubes de lectura que participo, y al final te alegras de realizar este tipo de lecturas ya que de no ser por este motivo, nunca lo habrías hecho.
🔎 Rastro abierto: En el libro se mencionan unas cuantas cosas interesantes pero me quedo con una principalmente:
"A partir de que la parisina Alfonsine Dijon se instaló en casa, Diablo-diablo, juega se alargó con todo un amable retoño católico: Saint-Antoine de Padoue, trouvez-moi ce que j'ai perdu, que en el contexto daba algo no muy bueno, ya que después del tercer diablo, sin coma y aun sin tragar saliva, como si estuviese soldado: Saint-Antoine de Padoue... Y mis cosas las encontraba por supuesto el Diablo, y no Antonio".
Mi abuela siempre decía el dicho de "amarrarle los huevos al diablo" mientras ataba un pañuelo a una silla para encontrar algo, aunque originario de España es San Cucufato, San Cucufato, los huevos te ato y hasta que no aparezca lo que he perdido no te los desato.
Rastro en la niebla 📚
