Tenía muchas ganas de leer algo de Dostoyevski y buscando recomendaciones, decidí elegir este, es un libro ameno, corto y de lectura con tintes poéticos. Cada frase es en sí una poesía, el lenguaje utilizado por Dostoyevski es magnífico, te envuelve.
"¡Qué recuerdos! Se me viene a la memoria, por ejemplo, que en tal punto, en la misma fecha y a la misma hora, deambulaba por la acera un año antes, igualmente solo y con la misma tristeza que ahora...".
Las historias de amor no tienen por qué acabar siempre de la misma manera, cuando comienzas a leer el libro, te atrapa con su prosa y no puedes dejar parar de leer.
Sientes la angustia, la felicidad, la vergüenza que experimenta el protagonista a lo largo de las páginas.
"... Se acuerda uno de que también entonces eran tristes sus sueños, y aunque no fueran mejores aquellos tiempos, me parece experimentar la sensación de que la vida se hacía más llevadera y más tranquila y que no gravitaban sobre mí las negras ideas que ahora me persiguen, que no sentía entonces los lúgubres y sombríos remordimientos de conciencia que ahora me quitan el sosiego día y noche".
Está compuesto de varios capítulos, cada uno corresponde a una de las noches en las que se desenvuelve la trama.
