Como bien resaltó mi amiga Graciela mientras comentábamos hace unos días este libro tras su lectura, "en estos días de tanta crispación general, es idóneo para bajar pulsaciones y ruido".
Un libro corto pero intenso, requiere que prestes atención al contenido de cada página, ya que si te distraes con algo fácilmente sales de la historia. El autor nos sumerge en un ambiente precioso, al más puro estilo japonés. Cada descripción que realiza de un paisaje o de un objeto cotidiano, es una poesía en sí misma. A través de su escritura, es increíble la forma en la que te hace ver cosas que a diario pasan totalmente desapercibidas, te hace parar y observar.
Me gusta mucho la historia contada acerca del protagonista principal, la forma en la que desarrolla cada parte del libro y cómo las va intercalando. He leído varios libros japoneses y coincido en que todos transmiten de diferente manera respecto a libros con otro tipo de estructura lingüística. En estos siento que todo está muy detallado, los sonidos, los paisajes, las interacciones... son idílicas este tipo de lecturas para alguien que es curioso con todo lo que le rodea. Sin duda, este libro ha sido de los que he subrayado más frases durante una lectura.
⭐ ¿Lo recomiendo?: Depende, es un libro fascinante, pero requiere de concentración para poder disfrutarlo como se merece durante su lectura.
Rastro en la niebla 📚
