Es de esos libros pausados, introspectivos, en los que cada página es pura magia. Otro más de autores japoneses que leo, son una auténtica maravilla este tipo de lecturas. Esas descripciones, esos diálogos cargados de intenciones, esas frases llenas de doble sentido.
"La arquitectura no es arte. Es la realidad misma. Una obra de arte está concebida para ser contemplada, un edificio no, esa es la línea roja."
Es un libro para leer de forma pausada, sin prisas, sin ruido de fondo. Solo tú y el libro. Lo he ido leyendo a lo largo de estos últimos meses y precisamente, el hacerlo así es lo que me ha permitido disfrutarlo al máximo.
¿Cuántas veces se habría convertido en ceniza aquel frondoso bosque por el que Yukiko y yo caminábamos aquella noche? ¿Y cuántas veces habría vuelto a revivir después?."
Es difícil poder elegir qué parte del libro me ha gustado más, aunque los últimos capítulos, especialmente el 25, son increíbles. Ha sido de los pocos libros, que por ahora, te remueve tantas cosas bonitas por dentro que te hace sacar alguna que otra lagrimilla conforme vas avanzando en las últimas páginas y llegando al final.
"Todo gran arquitecto es, necesariamente, un gran poeta. Debe ser un gran intérprete original de su tiempo, de sus días, de su época." Frank Lloyd Wright
⭐ ¿Lo recomiendo?: Absolutamente, es un libro para leer tranquilamente y disfrutar de todas y cada una de sus páginas.
Rastro en la niebla 📚
